Agosto de 2002
LAS
ASOCIACIONES DE CONSUMIDORES SE OPONEN
ACTIVAMENTE AL AUMENTO DE TARIFAS PEDIDO POR LAS PRIVATIZADAS
CONSENSO SOCIAL CONTRA LOS AUMENTOS DE TARIFAS
Considerando que los
aumentos de tarifas de los servicios públicos requeridos
por las empresas privatizadas ( hasta un 70%
), resultan
inaceptables e inaplicables en la presente emergencia económica y que
existe consenso social mayoritario de rechazo a todo incremento de tarifas, las
entidades que integran el FORO
de ASOCIACIONES de USUARIOS y CONSUMIDORES
( Adecua,
Centro de Educación al Consumidor, Consumidores Activos, Consumidores
Argentinos, Consumidores Libres, DEUCO, DUC,
Proconsumer, Unión de Usuarios y Consumidores y Unión de Consumidores de
Argentina
) , decidieron
convocar al conjunto de la sociedad, a través de las distintas organizaciones representativas, a
participar activamente de acciones
contra el aumento de tarifas
mencionado.
Por ese motivo, a partir de la semana que se inicia,
el FORO de ASOCIACIONES se reunirá con entidades religiosas, cámaras
empresariales, centrales de trabajadores, asociaciones gremiales,
colegios de profesionales, asambleas barriales, entidades
vecinales, ongs, concejos
deliberantes, legislaturas provinciales y de la ciudad de Buenos Aires,
legisladores nacionales,etc. a fin de unificar criterios y coordinar acciones
contra el aumento generalizado de tarifas propuesto por las empresas
privatizadas.
El FORO de ASOCIACIONES considera que en la
presente situación social – aumento significativo de la pobreza e indigencia,
altos niveles de desocupación, incremento sostenido de los productos básicos
de la canasta familiar, reducción de ingresos vía despidos o disminución
horaria laboral - resulta
inaplicable un aumento generalizado de las tarifas de los servicios públicos.
17 de agosto de 2002
Si
el aumento de tarifas fuera del 30%,
el Indice de Precios al Consumidor aumentaría un 3,8%
PARA
LOS SECTORES DE MENORES INGRESOS
En el primer semestre del año los servicios no han influido en el crecimiento del IPC – 34,7%, entre diciembre 2001/ julio 2002 - dado que no hubo variaciones tarifarias. Su incremento, además del efecto directo mencionado , provocaría impacto sobre toda la estructura de costos del conjunto de bienes y servicios y un eventual traslado a precio.
Podría así iniciarse un proceso inflacionario mayor, con derivaciones sociales aún superiores a las que se registraron durante el primer semestre del año, además, de un significativo retroceso en el consumo, con una fuerte restricción al acceso y permanencia A los servicios públicos esenciales, agravando las condiciones de vida de grandes núcleos sociales ubicados por debajo de la línea de pobreza e indigencia.
Los servicios públicos básicos gravitan fuertemente en el Indice de Precios al Consumidor - 12,69% - de acuerdo a la siguiente descripción:
|
Gas natural por redes |
1,29% |
|
Energía eléctrica |
1,97% |
|
Agua y servicios sanitarios |
0,84% |
|
Ómnibus |
4,46% |
|
Tren y subterráneo |
0,55% |
|
Servicio telefónico |
3,58% |
|
Total |
12,69% |
Cada 10% de
aumento en los servicios enumerados precedentemente implica una suba del IPC de
1,269% . De producirse un aumento generalizado del 30% - tal como parecerían
proponerlo hoy la mayoría de las empresas privatizadas – el impacto
sería de 3,80%.
Para los sectores que integran el primer
quintil con ingresos totales por grupo familiar inferiores a los 290 pesos
mensuales, la influencia de los servicios públicos es mayor, ya que destinan
una mayor proporción de sus ingresos , de
acuerdo al siguiente detalle:
|
Gas en garrafas |
1,621
% |
|
Energía eléctrica |
3,940
% |
|
Agua
y Servicios Sanitarios |
0,084% |
|
Transporte |
6,377
% |
|
Servicio telefónico |
3,967
% |
|
Total |
16,80
% |
Con lo cual, ante un eventual aumento del 30% en las tarifas, el impacto
sobre el primer quintil sería del 5 %, mayor al promedio general del IPC.
Hasta la fecha y debido a la crisis
económica se registra una
reducción en el consumo de servicios públicos. En la medición que realiza el
INDEC mensualmente
se observa que durante el mes de junio 2002
respecto del mes anterior se produjo
una disminución de 9,6%. La retracción se viene reiterando
desde principios de año.
En el sector de energía eléctrica disminuyó
la generación 10% respecto a junio
de 2001; la producción de gas tuvo una variación negativa de 4,6% y el consumo
de agua potable en el área servida por Aguas Argentinas se redujo un 1,4%.
El transporte de pasajeros en ferrocarriles
urbanos disminuyó 20,6% ; los ferrocarriles interurbanos mostraron una reducción
del 29,9% .
El transporte de pasajeros del servicio de
ómnibus metropolitano observó una caída del 10,3%, correspondiendo la mayor
reducción a las empresas suburbanas de media distancia con 16,5%.
El número de vehículos pasantes por peajes
en rutas nacionales se redujo 8,3%. En las rutas de la provincia de Buenos Aires
la disminución fue de 3% y en los accesos a la ciudad de Buenos Aires la
reducción fue de 15,7%.
En el servicio telefónico nacional las
llamadas urbanas mostraron una variación negativa de 11,6%, mientras que las
llamadas interurbanas se redujeron 24,5%
En telefonía celular se observa una
disminución del 7,9% en la cantidad de aparatos en servicio. La cantidad de
llamadas realizadas en teléfonos celulares disminuyó 11,4%..
En el primer semestre de 2002 la generación
de energía eléctrica disminuyó 8,7% con relación a igual período de 2001;
la producción de gas tuvo una caída de 1,5%, mientras que el agua suministrada
por Aguas Argentinas se mantuvo estable.
El transporte de pasajeros disminuyó el
21,6% en el servicio ferroviario urbano y 10% en el servicio de subterráneos.
El servicio de ómnibus metropolitano sufrió una pérdida de pasajeros de 13,7%
y el servicio ferroviario interurbano de 37%.
En el mismo período el número total de vehículos
pasantes por puestos de peaje de las rutas nacionales disminuyó 9,8%, en tanto
que en las rutas de la provincia de Buenos Aires aumentó un 1,1%.
En los puestos de peaje de
acceso a la ciudad de Buenos Aires la disminución fue del 15,6%.
En el servicio básico telefónico nacional
las llamadas urbanas disminuyeron 9,8% y las interurbanas se redujeron 13,6%.
En los primeros seis meses de 2002, la
cantidad de teléfonos celulares en servicio disminuyó 5,1% con relación a los
primeros seis meses de 2001. La cantidad de llamadas celulares se redujo 16,1%.
En el año 2001 había 8.609.600 líneas
telefónicas instaladas y permanecían en servicio 8.054.100; en el presente año
se encuentran instaladas 8,689.600 líneas y en servicio 7.772.300 líneas.
Es interesante observar que a pesar de que se aumentó el número de líneas
instaladas - 80.000 más que en el
2001 – casi un millón de líneas se encuentran sin servicio.
A la reducción del consumo de los servicios
públicos debe sumársele el importante aumento de la cancelación de servicios
– como el caso telefónico mencionado - como consecuencia de los mayores
niveles de pobreza e indigencia. Producto de ello se registra un crecimiento de
los niveles de morosidad e incobrabilidad – 40% - de agua y cloacas, energía
eléctrica, gas natural y teléfonos - y los cortes de servicio por falta de
pago.
Hasta el presente y por efecto de las
medidas económicas dispuestas a comienzos del presente año por la gestión del
presidente Duhalde – devaluación monetaria,
aumento generalizado de los precios de los bienes y servicios,
crecimiento de la desocupación
- se ha producido una
extraordinaria transferencia de
ingresos desde los sectores populares hacia los más poderosos y concentrados de
la economía y una creciente degradación de las condiciones de vida de millones
de argentinos.
En el aglomerado Gran Buenos Aires, integrado por la ciudad de Buenos
Aires y los 24 partidos del conurbano bonaerense, en los
primeros cinco meses del presente año se ha producido un importante
crecimiento de los niveles de pobreza e indigencia, inéditos para nuestro país:
sobre una población de 3.627.356 hogares y 12.168.380 personas,
ingresaron a la pobreza 442.538 hogares y 1.740.000
personas y a la indigencia 279.306 hogares y
1.277.000 de personas.
En el GBA el 49,7% de las personas son
pobres y el 22,7% son indigentes; en octubre los porcentajes eran 35,4% y 12,2%
respectivamente.
El Indice de Precios al Consumidor creció
hasta julio de 2002 el 34,7%
respecto a diciembre 2001. Cabe destacar
que el congelamiento de las tarifas de los servicios públicos
Si se analiza la pobreza y la indigencia en
los 24 partidos del conurbano bonaerense, se comprueba que los índices son
superiores al conjunto denominado GBA. Sobre un total de
2.209.911 hogares, más de 1,3
millones hogares son pobres y más de 700 mil son indigentes. Sobre una población
de 8.684.953 personas , 5 millones son pobres y casi 3 millones
son indigentes.
Al efectuar el análisis del impacto que
sobre los sectores sociales de menores ingresos
produce el aumento de los bienes y servicios, se comprueba
que los que integran el primer quintil de ingresos - entre 20 y 300 pesos mensuales como ingreso total familiar
– padecen
porcentajes superiores de aumento.
Así para el mes de junio 2002 cuando el
incremento general acumulado desde diciembre 2001 era de 30,5% para el primer
quintil era de 34,7%.
En el cuadro 6 y referido al mismo período, puede verse que para el
primer quintil los incrementos son superiores
al promedio general en Alimentos y Bebidas ( 45,0% ) debido a que el 46,6% del
ingreso se destina a este rubro, concentrándose en la compra de harina, arroz,
fideos, pastas, carne vacuna, aceites y productos lácteos, donde se registraron
más aumentos.
El capitulo Vivienda y Servicios Básicos
refleja un alza del 17,0%, por la
variación del combustible utilizado ( gas en garrafas ) que experimentó un
alza del 77,9%; en Equipamiento y mantenimiento del hogar ( 71,9% ) , debido al
alza del 70% de los artículos de limpieza y tocador y en Atención médica y
gastos para la salud ( 38,5% ) debido
al aumento del 53% de los medicamentos.
Para comprender aún mejor la dimensión de
la crisis y su efecto sobre las condiciones de vida de la población es
necesario tener en cuenta la evolución de las denominadas Canasta Básica
Alimentaria ( CBA ) y la Canasta Básica
Total ( CBT ). La primera se compone de una serie de alimentos y mide la línea
de indigencia y la segunda está integrada por
alimentos y servicios no alimentarios y mide la línea de pobreza.
La CBA tenía un valor de $ 60,46 en diciembre 2001 y de $ 94,93 en julio
de 2002, acumulando un aumento de 57%.
La CBT costaba $ 149,32 en diciembre 2001 y
$ 218,34 en julio de 2002, con un
alza de 46%.
En ambos casos superan al promedio de
aumento del IPC acumulado del mismo período que fue del 34,7%, reflejando la
mayor incidencia del aumento de los bienes sobre los sectores de menores
ingresos.
En los cuadros 10 y 11 pueden verse tres ejemplos del gasto mensual de hogares tipo a fin de mostrar cómo repercute en el mismo la evolución de precios en el período diciembre 2001 – julio 2002 de ambas Canastas.
Hogar 1: de tres miembros, compuesta por una jefa de hogar de 35 años, su hijo de 18 y su madre de 61.
Hogar 2: de cuatro miembros, compuesto por un jefe varón de 35 años, su esposa
de 31, un hijo de 5 y una hija de 8 años.
Hogar 3: de cinco miembros, constituido por
un matrimonio, ambos de 30 años , y tres hijos de cinco, tres y un año.
Considerando como
improbable que en el corto plazo se
adopten medidas macroeconómicas que modifiquen el panorama descripto , por el
contrario podrían agravarse; consideramos que en la presente coyuntura resulta
inaceptable e inaplicable socialmente un incremento de tarifas de los servicios
públicos.
Cabe recordar que al aspecto económico
tenido en cuenta por las empresas privatizadas, que parece ser también el
criterio adoptado por las autoridades del Ministerio de Economía, debe sumársele
el carácter social que les cabe a los servicios públicos. Estos aspectos
ignorados tienen que ver con la universalidad de acceso a los servicios
esenciales que deben estar garantizados por el Estado Nacional
para todos los ciudadanos.