8
de setiembre de 2004
LOS
CONSUMIDORES RECLAMAMOS AL GOBIERNO NACIONAL EL CUMPLIMIENTO DE SU COMPROMISO
ELECTORAL :
ESTIMULAR EL CONSUMO INTERNO MEDIANTE LA BAJA DEL IVA
El INDEC dio a conocer recientemente
los nuevos valores de la
Canasta Básica Alimentaria para una familia tipo de 4 personas: En agosto de
2004 costó 333,41 pesos, registrando un aumento del 2%
respecto al mes de julio de 2004 cuando
costaba 327,97 pesos. La Canasta viene acumulando un aumento del 6% con
referencia al mes de agosto de 2003.
Por su parte la Canasta Básica Total para una familia
tipo de 4 personas en agosto de 2004 costó
730,17 pesos, registrando un aumento del 1% respecto al mes de julio de 2004
cuando costaba 724,82 pesos. .
En ese contexto el IVA aplicado a los alimentos
constituye una expropiación de los escasos recursos de casi el 50% de la
población que se encuentra por debajo de la línea de pobreza que no reúne los 730,17 pesos mensuales para adquirir la Canasta
Básica de Alimentos , según lo expresa el INDEC.
A pesar de la aparente estabilidad de precios el valor de
la Canasta Básica de Alimentos viene incrementándose desde setiembre de 2003.
Por ello, para favorecer
el consumo de los sectores de menores ingresos, para otorgarle mayor equidad al
sistema tributario y por una mejor redistribución de los ingresos , DEUCO y las
organizaciones de consumidores reclamamos el cumplimiento de la promesa
electoral del actual gobierno nacional que se comprometió a implementar
la reducción de los impuestos al consumo y del IVA.
FUNDAMENTOS
PARA LA ELIMINACIÓN DEL IVA A LOS
65
PRODUCTOS DE LA CANASTA BASICA ALIMENTARIA
El actual sistema impositivo argentino
no satisface los objetivos económicos, administrativos y sociales que requiere la sociedad. Al estar basado fundamentalmente en
impuestos sobre el consumo y una reducida participación de los impuestos a la
renta, la estructura tributaria resulta
altamente regresiva.
Los
impuestos al consumo gravan al acto de consumir
bienes y servicios : tanto
alimentos, bebidas, indumentaria, artículos de tocador y perfumería,
combustibles, servicios públicos, seguros, etc.
Los
impuestos son un mecanismo para financiar el gasto público mediante el cual el
Estado redistribuye ingresos desde los sectores más ricos hacia los más
vulnerables, sean personas, sectores económicos o regiones y son en sí mismos
un instrumento de redistribución de ingresos.
Los
impuestos son parte de la Política Tributaria que debe ser equitativa, es
decir, promover la igualdad. Este concepto comprende la equidad horizontal y la
equidad vertical. La primera se refiere a que si dos contribuyentes tienen
iguales características deben ser tratados de igual manera, mientras que la
equidad vertical se basa en que las personas con diferente capacidad de pago (
los de menores ingresos ) deberían
pagar diferentes cantidades de impuestos.
El
concepto de progresividad establece que para que un impuesto sea equitativo un
contribuyente de mayores ingresos debería pagar más no sólo en valor
absoluto, sino también proporcionalmente.
Dado
que los hogares de menores ingresos gastan en consumo todos sus ingresos y los
hogares de mayores ingresos tienen capacidad de ahorro, los
primeros tienen todos sus ingresos gravados mientras que los segundos
solo una parte de ella.
Como
consecuencia de la devaluación del tipo de cambio producido en el inicio de
2002 y del posterior aumento del costo de vida del 44% a nivel general y del 77%
en los alimentos los sectores de
menores ingresos padecieron una brutal caída
del poder adquisitivo del salario.
Ello generó un aumento notable de los indicadores de pobreza e
indigencia, por lo que podría expresarse que el impuesto inflacionario
también castiga en forma diferencial a los hogares de ingresos fijos , básicamente
asalariados y jubilados.
En
la Argentina los impuestos sobre el consumo suman el 48,2% de los ingresos
tributarios, lo que representa una de las proporciones más elevadas del mundo,
casi 20 puntos porcentuales sobre el promedio de la OCDE.
Por
el contrario los impuestos sobre la renta representan el 19% de la recaudación
total, una de las proporciones más bajas entre todos los países. En
contrapartida en países como Australia y Nueva Zelanda, este tipo de impuestos
constituye casi el 60% de la recaudación; en Estados Unidos y Canadá,
alrededor del 50%.
Del
total de impuestos percibidos por el sistema tributario el IVA encabeza la
recaudación, totalizando algo más del 30%. En el año 2003 sobre un total
recaudado de 62.606 millones de pesos al IVA le correspondieron 19.580
millones de pesos.
En
el presupuesto 2004 se realizó una previsión de recaudación impositiva de
79.416 millones de pesos, correspondiéndole al IVA el principal aporte mediante
la suma de 22.511 millones de pesos. Ello equivale al 29% de la recaudación
total.
Superando la previsión
presupuestaria en los primeros ocho meses de 2004 la recaudación por IVA
ascendió a 21.600 millones de pesos.
La proporción del consumo en el
gasto de una familia se reduce al aumentar el nivel de ingreso del hogar y se
incrementa cuando los ingresos son inferiores.
La recaudación obtenida
por ingresos al consumo es de una mayor proporción sobre el PBI que la
de los impuestos a la renta; los consumidores soportan más presión tributaria
que las empresas.
En efecto, la presión tributaria
del impuesto sobre la renta que se relaciona con las empresas
es extremadamente baja en Argentina: 4%,
seguida muy de cerca por México ( 4,9% ) y Brasil ( 6,6% ).
Un análisis de la
presión tributaria por deciles de ingreso muestra una marcada característica
de inequidad: El primer decil ( el de menor ingreso ) soporta una presión
equivalente al 59% y el decil 10 ( el de mayor ingreso ) del 40%.
Un impuesto se define como
progresivo si en la comparación entre el decil que representa a los hogares con
menores ingresos – decil 1 – y los
hogares con más ingresos – decil 10 – el indicador impuestos / ingresos va
aumentando. Un comportamiento opuesto estaría caracterizando a un impuesto
regresivo.
Claramente el IVA presenta un
comportamiento que permite tipificarlo como regresivo ya que el
coeficiente impuestos / ingresos va descendiendo a lo largo del recorrido
por los deciles.
En la actualidad respecto al IVA la
presión para el decil 1 es del 19% y para el decil 10 es del 11%. Ello equivale
a decir que los más pobres tienen una incidencia en sus ingresos mayor en un
50% que los más ricos.
En la legislación comparada se aprecia una gravabilidad
generalizada con tasas más reducidas, o directamente con exención en
alimentos. Sin embargo, no es el caso de la Argentina donde la exención está
restringida a ciertos casos como pan y leche. La combinación de elevadas alícuotas
y escasas exenciones permite suponer que la regresividad del IVA en la Argentina
es mayor que en otros países.
El IVA del 21% en Argentina es superado o igualado sólo por nueve países en todo el mundo, de los cuales la mitad son nórdicos – sin problemas de distribución de ingresos – y la otra mitad tiene amplias exenciones y alícuotas diferenciales para productos primarios.
|
PAIS |
TASA GENERAL DE IVA |
RELACION
IVA / PBI |
ARGENTINA |
21% |
6,0% |
|
BOLIVIA |
13% |
|
|
BRASIL |
18% |
2,5% |
|
CHILE |
18% |
11,9% |
|
CANADA |
7% |
|
|
COLOMBIA |
15% |
7,0%
|
|
ECUADOR |
12% |
10,0
|
|
GUATEMALA |
10%
|
7,4%
|
|
HAITI |
10% |
6,0% |
|
HONDURAS |
12% |
12,8 |
|
PANAMA |
5% |
4,7 |
|
PARAGUAY |
10% |
8,1 |
|
PERU |
16% |
7,0% |
|
R. DOMINICANA |
8%
|
11,0% |
Como se comprueba en el cuadro
precedente no se corresponde la tasa del IVA con una mayor recaudación en
relación con el PIB. Argentina con una alícuota del 21% aporta sólo el 6% al
PBI, mientras que en el extremo opuesto Paraguay con una tasa del 10% aporta el
8,1% y República Dominicana con una alícuota de 8% aporta el 11% a su PIB.
La evasión en el pago del IVA es
un elemento a considerar cuando se plantea la reducción o eliminación del
impuesto. Antes de la devaluación era del 40%; sobre un PBI de 280 mil millones
de pesos la recaudación era de 20 mil millones cuando debía ser, luego de
todas las exenciones de 35 mil millones de pesos.
A cambio de ejercer un mayor
control sobre la evasión las distintas administraciones gubernamentales desde
1991 en adelante se han encargado de compensar la evasión con un mayor
incremento de la alícuota: En 1991 la tasa era del 15,6% y en la actualidad
21%.
Las altas tasas de evasión y la
elusión hacen que los grupos con ingresos más altos paguen una menor tasa
efectiva de impuestos.
Distintos economistas
estadounidenses han establecido que Argentina podría recaudar el mismo monto de
IVA con una tasa del 10% si el
Estado controlara eficientemente la evasión del tributo.
A una baja recaudación del tributo
también contribuyeron determinadas exenciones que se alentaron en la década
pasada y que favorecieron a los movimientos de capitales y a las inversiones
financieras. Se desgravó del impuesto a las ganancias a los intereses
devengados por los títulos públicos, a los
intereses de depósitos y a los dividendos de acciones. Por esa desgravación se
perdieron anualmente 4.000 millones de pesos.
Distintas opiniones de expertos
avalan el pedido de eliminación del IVA a los alimentos básicos: Kurt Schuler,
economista del Joint Economic Committee del Congreso de EEUU , tomando el
argumento de Arthur Laffer, de que el incremento de las alícuotas impositivas
aumenta la recaudación hasta un cierto punto máximo, más allá del cual las
subas adicionales reducen la recaudación total, debido a que llega un momento
en que la presión fiscal se torna insostenible, recomienda para la Argentina
reducir las alícuotas impositivas, proponiendo una baja del IVA del 21% al 15%,
cifra similar sugerida por Robert Mundell en una visita a la Argentina.
En el marco de las Jornadas
Tributarias del Colegio de Graduados en Ciencias Económicas realizado en el año
2002, surgieron las recomendaciones de bajar la tasa del IVA y
eliminar exenciones en el impuesto a las Ganancias.
En dicho evento, Elías Lisicki, ex
titular de la DGI, reclamó bajar el IVA mucho más que dos puntos y hacer lo
mismo con el impuesto a los combustibles.
Por su parte el actual presidente
de la Nación, doctor Néstor Kirchner, proponía en su Programa de Gobierno la reducción de los impuestos al
consumo. Se decía en el documento: “...Implementará una reforma fiscal para
mejorar la recaudación y estimular el mercado interno, con suba de impuesto a
las ganancias y baja del IVA, Combustibles e Impuesto al Cheque. Habrá
disminución de impuestos para las empresas que recién inicien su actividad. En
la medida en que crezca la recaudación se bajarán impuestos”.
De acuerdo a lo expresado en el
documento si la recaudación ha crecido en forma extraordinaria favoreciendo el
superávit fiscal ha llegado la hora de producir la disminución de los
impuestos al consumo tal como se ha prometido.
Por ello:
Para favorecer el consumo de los sectores de menores ingresos, para
otorgarle mayor equidad al sistema tributario y por una mejor redistribución de
los ingresos , las organizaciones de consumidores reclamamos la eliminación del
IVA a los 65 productos de la Canasta de Alimentos.
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