Fuente: Clarín, Sábado 15 de marzo de 2003


  HOY ES EL DIA MUNDIAL DE LOS DERECHOS DEL CONSUMIDOR

Cómo evitar los 10 engaños más comunes al consumidor

En los primeros puestos del ranking de Defensa del Consumidor figuran problemas con celulares, seguros y electrodomésticos, entre otros. Lo que hay que saber para defenderse.



Diana Baccaro y Graciela Gioberchio. DE LA REDACCION DE CLARIN.



Los consumidores forman el único grupo importante cuyas opiniones no son oídas", dijo el presidente John Kennedy al hablar ante la Legislatura de los Estados Unidos el 15 de marzo de 1962. "Todos somos consumidores", agregó abriendo por primera vez un debate sobre sus derechos. En honor a esa frase, las Naciones Unidas instituyó el Día de los Derechos del Consumidor en 1985. Desde entonces, hubo que esperar casi una década para que la Argentina tuviera su propia ley (24.240) para proteger a los que todos los días recorren las góndolas y vidrieras, sacan cuentas y tratan de cuidar el bolsillo. En las tres líneas gratuitas de Defensa del Consumidor se reciben unas 2.000 llamadas diarias: Son consumidores que sufrieron algún engaño y quieren hacer valer el poder de su queja. Muchos lectores también envían al consultorio de Clarín una carta o un mail con su problema. Para estar prevenidos, conviene conocer cuáles son los reclamos más frecuentes y sus posibles soluciones:

1- El paquete pesa menos de lo que indica la etiqueta. En algunas góndolas se ofrece, en oferta, un kilo de harina común a $ 0.65, pero en realidad el paquete pesa 750 gramos. En una caja de edulcorantes de 50 sobrecitos, 10 vienen vacíos. Y falta una salchicha en un envase que promociona 12 unidades. Son algunas de las quejas recibidas esta semana en el consultorio de "Clarín". En todos los casos hay que denunciar al comercio en Defensa del Consumidor por "incumplimiento de oferta".

2- El mecánico cobró por un trabajo que no hizo. A veces, en el taller mecánico afirman haber cambiado un repuesto del auto y, en realidad, no lo hacen o cambian otro más barato. Así, el auto vuelve a descomponerse y hay que pagar otra vez. Para evitar malos entendidos, siempre hay que pedir la factura por el repuesto cambiado y por la mano de obra. Con ese comprobante se puede reclamar ante el taller (la garantía mínima por los trabajos debe ser de un mes) y ante Defensa del Consumidor.

3- El celular nuevo anda mal porque lo vendieron usado y reciclado. Con la devaluación se triplicó el precio de los aparatos nuevos. Los usados se consiguen por la mitad de precio, pero muchos vendedores no informan que se trata de equipos reciclados y que pueden tener problemas de funcionamiento. El consumidor puede denunciar al vendedor y pedir que le devuelvan la plata.

4- Se hizo una reparación defectuosa en el hogar y vuelven a cobrar para re-repararla Si el plomero o el albañil realizaron una reparación y dentro de los 30 días siguientes a la fecha en que se terminó el trabajo aparecen defectos en la obra, el profesional está obligado a arreglarlo sin costo. Por eso el consumidor siempre debe pedir el presupuesto del trabajo por escrito y la factura: ésas son las pruebas para poder reclamar.

5- El seguro del auto llegó con aumento y sin aviso. Las compañías deben informar con tiempo a sus clientes los incrementos de la cuotas y las causas de los aumentos. Y no pueden renovar automáticamente las pólizas sin comunicarle al consumidor los nuevos valores. Si no cumplen, hay que denunciarlas. Como hay grandes diferencias de precios entre las aseguradoras, conviene buscar distintas cotizaciones y verificar la solvencia. Se puede llamar a la Superintendencia de Seguros de la Nación: 4338-4000;
www.ssn.gov.ar.

6- Llamaron para ofrecer un "premio" pero terminaron vendiendo un producto. Muchos consumidores se sienten acosados por llamados telefónicos: les informan que se ganaron un viaje o un auto y son convocados a una reunión donde intentan venderles algo (un tiempo compartido, una colección de libros). Conviene saber que si el consumidor compró el producto, tiene 5 días para arrepentirse.

7- Cobraron por adelantado la instalación de Internet y nadie vino a conectar el servicio. Hay veces que contratar un servicio se transforma en una pesadilla. Proveedores de Internet (y algunas empresas de TV por cable) le piden al consumidor que pague la instalación por adelantado, con tarjeta de crédito, y prometen el día y la hora en que los técnicos irán a su domicilio, pero pueden dejarlo "plantado". Después de varios reclamos, la empresa termina informando que por "cuestiones técnicas" no pueden instalar el servicio en el barrio. Y reclamar la devolución del dinero es otra odisea. Hay que hacer la denuncia en Defensa del Consumidor.

8- La tarjeta telefónica nueva no tiene pulsos Para cuidar el gasto telefónico, cada vez más usuarios compran tarjetas para cargar el celular o para hablar desde un teléfono fijo. La oferta es amplia y tentadora, pero hay casos de tarjetas son "truchas". Por eso, no hay que comprarlas en la calle ni deben tener el envoltorio roto. Y siempre hay que pedir el ticket de la compra para poder reclamar si algo no sale bien en la Comisión Nacional de Comunicaciones.

9- El service no arregló el electrodoméstico porque dice que "no hay repuestos". Con la devaluación, los services de lavarropas o filmadoras, por ejemplo, encontraron una buena excusa para no reparar algunos artículos en garantía. Dicen que no se consiguen los repuestos porque son importados y están carísimos. Sin embargo, la obligación del vendedor, fabricante o service es repararlos y dejarlos como nuevos. La ley de Defensa del Consumidor los obliga a tener todos los repuestos. Si no, deben entregar otro producto idéntico que funcione.

10- El teléfono no funciona y, encima, cobran el servicio. Si el corte supera los tres días hábiles, la empresa tiene que pagarle al usuario el doble del valor del abono correspondiente a los días sin teléfono. La compañía (siempre que haya sido la responsable del corte) tiene que acreditar ese importe en la siguiente o subsiguiente factura, indicando los días que duró el corte. Si no cumple con esta obligación establecida en el artículo 33 del Reglamento del Servicio Telefónico, hay que reclamar ante la Comisión Nacional de Comunicaciones.